miércoles, 19 de noviembre de 2014

Adaptación de estímulos en la comprensión lectora de PISA y PIRLS. Actividad 3.4.

A continuación, vamos a desarrollar la actividad relativa a la reconversión de dos estímulos de la competencia lingüística, en concreto,de la dimensión comprensión lectora. Para ello, hemos decidido apoyarnos en el trabajo realizado en PIRLS y PISA con anterioridad y hemos leído, con detenimiento, algunos ítems liberados que proponen estímulos diversos.

En el caso de PISA lo vamos a ligar al Bloque de contenidos curriculares  “Leer y escribir” vinculado con “Educación literaria” al tratarse de un texto literario del Real Decreto 1631/2006 para la etapa de ESO para Lengua castellana y Literatura. En el caso de PIRLS a la materia de Lengua española y al nivel educativo en que se utiliza la prueba.  Por tanto, desde la propia selección del estímulo ya tenemos en cuenta las características del alumnado, por lo que, en puridad, no estamos estandarizando los criterios desde unas pautas comunes, sino que estaríamos orientando la evaluación al contexto. ¿Es eso un beneficio para el alumno? Quizás la extrema adaptación de los estímulos al conocimiento del alumno aminora su evolución en el aprendizaje, aunque, es igualmente cierto, que el individuo debe relacionar el estímulo con su propio mundo experiencial. 
El estímulo para PISA es el siguiente y se titula Macondo, lo copio literalmente aunque pueden dirigirse en el enlace a la fuente original:

MACONDO
Deslumbrada por tantas y tan maravillosas invenciones, la gente de Macondo no sabía por dónde empezar a asombrarse. Se trasnochaban contemplando las pálidas bombillas eléctricas alimentadas por la planta que llevó Aureliano Triste en el segundo viaje del tren, y a cuyo obsesionante tuntún costó tiempo y trabajo acostumbrarse. Se indignaron con las imágenes vivas que el próspero comerciante don Bruno Crespi proyectaba en el teatro con taquillas de bocas de león, porque un personaje muerto y sepultado en una película y por cuya desgracia se derramaron lágrimas de aflicción, reapareció vivo y convertido en árabe en la película siguiente. El público que pagaba dos centavos para compartir las vicisitudes de los personajes, no pudo soportar aquella burla inaudita y rompió la silletería. El alcalde, a instancias de don Bruno Crespi, explicó mediante un bando que el cine era una máquina de ilusión que no merecía los desbordamientos pasionales del público. Ante la desalentadora explicación, muchos estimaron que habían sido víctimas de un nuevo y aparatoso asunto de gitanos, de modo que optaron por no volver a ir al cine, considerando que ya tenían bastante con sus propias penas, para llorar por fingidas desventuras de seres imaginarios.
Pregunta 1
¿Qué aspecto de las películas indignaba a los habitantes de Macondo?
Pregunta 2
Al final del fragmento ¿por qué decidieron los habitantes de Macondo no volver al cine?
  1. A  Querían divertirse y distraerse, pero descubrieron que las películas eran realistas y tristes.
  2. B  No podían pagar el precio de las entradas.
  3. C  Querían reservar sus emociones para los acontecimientos de la vida real.
  4. D  Buscaban implicarse emocionalmente pero las películas les parecieron aburridas, poco convincentes y de mala calidad.
Pregunta 3
¿Quiénes son los “seres imaginarios” de los que se habla en la última línea del texto?
  1. A  Fantasmas.
  2. B  Invenciones de feria.
  3. C  Personajes de las películas.
  4. D  Actores.
Pregunta 4
¿Estás de acuerdo con la opinión final de los habitantes de Macondo sobre el valor de las películas? Explica tu respuesta y compara tu actitud hacia las películas con la suya.





ADAPTACIÓN DEL ESTÍMULO

MACONDO



[…]Deslumbrada por tantas y tan maravillosas invenciones, la gente de Macondo no sabía por dónde empezar a asombrarse. Se trasnochaban contemplando las pálidas bombillas eléctricas alimentadas por la planta que llevó Aureliano Triste en el segundo viaje del tren, y a cuyo obsesionante tuntún costó tiempo y trabajo acostumbrarse. Se indignaron con las imágenes vivas que el próspero comerciante don Bruno Crespi proyectaba en el teatro con taquillas de bocas de león, porque un personaje muerto y sepultado en una película y por cuya desgracia se derramaron lágrimas de aflicción, reapareció vivo y convertido en árabe en la película siguiente. El público que pagaba dos centavos para compartir las vicisitudes de los personajes, no pudo soportar aquella burla inaudita y rompió la silletería. El alcalde, a instancias de don Bruno Crespi, explicó mediante un bando que el cine era una máquina de ilusión que no merecía los desbordamientos pasionales del público. Ante la desalentadora explicación, muchos estimaron que habían sido víctimas de un nuevo y aparatoso asunto de gitanos, de modo que optaron por no volver a ir al cine, considerando que ya tenían bastante con sus propias penas, para llorar por fingidas desventuras de seres imaginarios […].

Pregunta 1

¿Cómo se sentían los habitantes de Macondo?

Pregunta 2

Al final del fragme los habitantes deciden no volver al cine.  ¿Por qué llegaron a esa decisión?
1. Querían divertirse y distraerse, pero descubrieron que las películas eran realistas y tristes.
2. No podían pagar el precio de las entradas.
3. Querían reservar sus emociones para los acontecimientos de la vida real.
4. Buscaban implicarse  pero las películas les parecieron aburridas, de mala calidad.

Pregunta 3
En el cierre del texto se mencionan a  “seres imaginarios”  y el concepto “fingidas desventurtas”. ¿Podrías explicar a qué se están refiriendo?


Pregunta 4

Si tú mismo fueras habitante de Macondo, ¿a qué conclusiones hubieras llegado ante las mismas situaciones?  




Por su parte, el estímulo que utilizamos de PIRLS es el texto titulado “Tarta para enemigos” (página 5 y siguientes). Ya advertimos que nos agradaba el trato a los textos literarios que ofrece PIRLS. Es una diferencia en cuanto a PISA ya que estas pruebas proponen reflexiones más ajustadas a las características del texto literario como en la primera pregunta.
Para mi adaptación al contexto de un alumno de diez años debo decir que 16 preguntas me resultan excesivas, sobre todo, porque muchas redundan en procesos que se solapan en la comprensión lectora y algunas siguen estando demasiado ligadas a la mera decodificación de datos. Así las cosas, creo que se podría reducir a la mitad el número de preguntas combinando las de opción múltiple, con dificultad media, y las de redacción y expresión combinando los dos niveles de dificultad.
Por otra parte, las ilustraciones me parecen muy adecuadas; además, ayudan a que el texto, que extenso, gane en plurisignificación. Por lo que, en el aspecto formal, cambiaría poca cosa. ya que, para la primera adaptación, hemos cambiado el formato, para no redundar en el mismo mecanismos, pasamos a comentar algunos aspectos que serían adaptados. 

En la primera pregunta no solo preguntaría quién cuenta la historia sino que añadiría cómo sabe que ese personaje cuenta la historia; la pregunta tres la eliminaría y trataría de hacerla a la inversa: qué alimento es el que falta de todos los que se nombran, por ejemplo; las preguntas seis y siete trataría de combinarlas en una misma cuestión de la misma índole; por último, las preguntas trece, catorce, quince y dieciséis, con leves variaciones en la redacción, las dejaría tal y como están propuestas en el ejercicio.     



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